domingo, 9 de julio de 2017

Riñas de gallos como fenómeno cultural

* Adrián Lozano


  Clifford Geertz (1926-2006) fue uno de los antropólogos que más se interesó por renovar los conceptos que existían sobre la cultura. Su interés estuvo abocado a desarrollar la dimensión simbólica de la cultura y a direccionar el estudio antropológico hacia una ciencia interpretativa.
Este autor entiende que la cultura encierra una producción simbólica que es producida por aquellos integrantes de la comunidad que se pretende comprender, y  estas producciones simbólicas se manifiestan a través de sus conductas y de sus acciones. La cultura es entendida como una red de significados que el hombre y su sociedad van construyendo y en el cual él se desarrolla y crece. La ciencia, por su parte, debe indagar interpretativamente y buscar los significados que posibiliten la comprensión de las acciones. Estos significados están formados por sistemas de símbolos, signos, artefactos, estados de conciencia, etc. que son manifestados de formas variadas como la palabra, las acciones, los gestos, ritos, etc.
  La experiencia que vivió Geertz en una aldea de Bali de no más de quinientos habitantes, le permitió transformar un acontecimiento habitual  que se desarrollaba en esa comunidad, como son las riñas de gallos, en un sistema sociocultural que le permitiera ser estudiado y comprendido por él.
  Estas riñas de gallo que se hacían en la plaza pública, en donde su acceso también era público y que si bien estaban prohibidas y eran ilegales en la mayor parte del año, concentraban un interés primordial para esa sociedad. Observaba una obsesión popular por esa práctica. De modo que Geertz, a través de su descripción densa (interpretativa, rescata lo dicho, lo fija por escrito y es microscópica) intentó darle el sentido que esos pobladores le otorgaban a ese acontecimiento social. Su desafío era interpretar esa trama de significados que ellos habían construido a través de estas prácticas.
  Al comprender y compartir sus códigos y acercarse a esta actividad socio cultural pudo distinguir que en esas riñas de gallo se descubren muchos aspectos de esa comunidad.
  En principio, fija el evento a través de una detallada descripción, desarrolla sus sensaciones del cambio que produjo en los aldeanos su participación en las riñas y su huida de la policía, como también los antecedentes históricos de estas riñas, su estructura y formalidades, los cuidados de los gallos, las características de estos combates, los distintos roles que se establecen como el juez, los dueños de los gallos, el comportamiento de sus familiares, etc.
  Luego, su tarea es comprender ese “texto” como totalidad en su dimensión simbólica y significativa para hacer legibles e interpretables estas prácticas. Por ejemplo la identificación de los varones con su gallo y los símbolos de masculinidad que este le otorga, la extensión del “yo” del dueño con la figura del gallo, el respeto de este ritual y a sus normas ante la falta de protestas hacia las determinaciones del árbitro. Las características de las apuestas principales y las periféricas dan cuenta de números valores y distintas preceptos que se tienen en juego como los códigos de no apostar en contra de un familiar o en contra de uno de la comunidad en caso que se pelee con personas de otras aldeas, etc.
El honor, el respeto, el status está en juego en estas disputas y Geertz,  por medio de su análisis interpretativo encuentra en esas acciones esos elementos que le permiten simbolizar y significar el valor de pagar la apuesta, la caracterización que ellos hacen de los jugadores viciosos o de aquellos que apuestan  a otros juegos como dados o ruleta como también  la configuración de esos ciudadanos sólidos que propician grandes apuestas, etc.
  Geertz va a intentar quitar el velo en su camino interpretacional  preguntándose qué significa para ese aldeano bañar con agua tibia a su gallo o por que entre parientes y amigos no se preguntan por quién están apostando. Su tarea es encontrar los significados de las acciones a través de su descripción densa.

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